Extras Givi

Tras el salón MotoMadrid tuve la oportunidad de quedarme algunas de las cosas que la gente de Givi montó en mi moto. Evidentemente no todas me interesaron, por lo que algunas las devolví y otras las vendí. Pero sí me quedé con estas:

  • Parrilla para topcase SRA5112
  • Portamaletas lateral PL5108CAM
  • Anillo para bolsa sobredepósito BF17
  • Refuerzo para cúpula D5108KIT
  • Extensión de defensas originales TNH5112OX
  • Protectores de radiadores PR5108
  • Extensión de pata de cabra ES5112
  • Maleta izquierda Trekker Outback 48l OBK48AL
  • Maleta derecha Trekker Outback 37l OBK37AR
  • Maleta trasera Trekker Outaback 58l OBK58A
  • Kit de tres bombines con misma llave SL103
  • Respaldo para maleta trasera E158
  • Bolsa sobredepósito XS319
  • Asas de transporte para maletas E143
  • Redes para tapas de maletas E144

En la feria la moto llevaba montadas las maletas en color negro (OBK48BL, OBK37BR y OBK58B) y pese a que me encantó como le quedaban (Combinan muy bien con el chasis/motor en negro y la moto en blanco) me decidí por las de color aluminio. El motivo no es otro que lo sufrido del aluminio, si bien es cierto que también se arañan, se ven menos los arañazos, y yo que suelo usar las maletas de asiento/mesa preferí las grises.

Podría haberme quedado alguna cosa práctica más, como las extensiones de los paramanos EH5108 pero debo confesar que aunque prácticos, el modelo de Givi no me convence estéticamente.

No puedo estar más contento, capacidad de carga por un tubo y estética brutal. Ya son varias las personas que viendo las maletas Trekker Outback de Givi me han comentado que los acabados son mucho mejores que las originales de BMW, que tienen hasta filos cortantes.

El baúl es grande pero no más que mi anterior Trekker de 52l. Al ser de forma menos redondeada se aprovecha mejor el espacio y en una moto como esta no desentona. Ahora por fin puedo meter mi casco X-Lite X-551 con visera y hocico recto, dejando suficiente espacio para meter otro casco al lado, los guantes y los impermeables.

Para que el pasajero vaya cómodo monté también el respaldo específico para este baúl, el E158:

Para las maletas laterales no quise quedarme sin las redes interiores, que no estorban y son la mar de prácticas y las asas de transporte. Nunca las tuve en la F800GS y hacía la operación de llevar las dos maletas hasta la moto imposible de una sola vez si éstas estaban cargadas.

El refuerzo de la cúpula es algo imprescindible. Hay ya bastantes casos documentados de cúpulas que se terminan rajando por los tornillos y aunque BMW las cambie en garantía yo prefiero evitarlo. Ahora la cúpula va firme y no vibra en absoluto.

Las extensiones de las defensas originales son de esos accesorios que no me había planteado montar, sólo conocía las de Touratech y no me gustaban nada, pero estas de Givi son considerablemente más bonitas…

Otro accesorio imprescindible. Parece mentira que los ingenieros de BMW no hayan colocado una rejilla delante de los radiadores, aunque fuera de plástico como la de la F800GS… Este accesorio de Givi queda perfecto estéticamente y no impide el paso del aire, siendo mucho más permisivo que otros modelos que hay en el mercado hechos de chapa.

Y por último otro de esos accesorios que vale mucho la pena. El anillo para la bolsa sobredepósito Tank Lock. Ya lo montaba en la F800GS y es el sistema más práctico que hay… Se tarda 1 segundo en poner y quitar, es ideal para llevar la cartera, el móvil y la documentación a mano, si paras, aunque sean 5 minutos, con un dedo lo quitas y con un click lo pones.

La bolsa elegida para el anillo en cuestión ha sido la XS319. En la F800GS llevaba la XS307 y al final me resultaba demasiado grande para lo que llevaba dentro y poco práctica para llevar “a mano”. Además debido a la forma del depósito de la Adventure quedaba muy “en el aire”, así que este modelo me encaja a la perfección. Con un cargador USB en su interior podré cargar el móvil o las cámaras sin problemas.

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MotoMadrid 2015 (2)

Álvaro y yo hemos ido a MotoMadrid. Menos mal que por prestar mi moto los chicos de Givi me daban algún pase porque cuando llegamos había una cola descomunal para sacar las entradas…

El Salón resultó bastante interesante, pudimos ver qué tal nos quedan los portaviones (R1200RT LC Álvaro, K1600GTL yo):

O el juguetito que no dudaría en comprarme si tuviera el dinero… La BMW R nineT:

E incluso pude “probar” la moto que quería comprar cuando finalmente compré la Adventure, la Triumph Tiger Explorer 1200. Con esta última nos llevamos un poco de decepción viéndola en persona… Era una unidad usada, por lo que pudimos ver cómo había pasado el tiempo, y la verdad es que la calidad de los botones de las piñas, por ejemplo, no nos convenció. No me gustaron tampoco las ruedas de radios (Con un reborde central para las cabezas) ni lo mal hecho que está el botón de los faros antiniebla, si es una opción de fábrica deberían haberse esmerado un poquito más en integrarlo, se nota claramente que es un añadido, cosa que en la BMW es sencillamente perfecta. La noté algo más baja y más pesada que mi Adventure también.

Y por fin fuimos a ver a mi niña. Qué bonita estaba, repleta de chucherías de Givi… Las tres maletas Trekker Outback en color negro, cúpula ahumada, protecciones, bolsas por todas partes…

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MotoMadrid 2015

Los días 13, 14 y 15 de marzo se celebra el salón MotoMadrid en el pavellón de cristal de la Casa de Campo de Madrid.

El año pasado me lo perdí pero este año no me lo pierdo por nada del mundo, entre otras cosas porque les he prestado mi moto a los chicos de Givi y la van a equipar hasta arriba de accesorios para exponerla en el stand que el fabricante italiano tendrá en la primera planta.

Más información en la web del salón.

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Que pasó con Sierra Overland?

Algunos ya sabéis algo, otros aún no… He decidido escribir unas líneas, probablemente demasiadas, no tanto por los demás sino por mi mismo.

Para el que no quiera leer hasta el final el resumen es: Ya no estoy en Sierra Overland.

Para el que quiera saber un poco más, esta es la historia…

El día 2 de octubre de 2014 fui al taller como todos los días. Al cabo de 10 minutos aparecieron mi ahora ex-socio, el gestor y el abogado de la gestoría. Me indican que la situación económica de la empresa no es buena, cosa que evidentemente ya sabía y que había que aportar dinero para seguir adelante. Él está dispuesto a hacerlo pero no quiere que yo continúe como administrador de la empresa. En ese momento me preocupa mi futuro en la empresa y pregunto por ello. Tanto mi ex-socio como el abogado me indican en varias ocasiones “No te preocupes, no queremos que te marches, simplemente que si voy a meter dinero quiero tener el control”. Bueno, es más un tema de orgullo, que no lo tengo, que otra cosa. Me fío de él, es mi socio y confío plenamente en él, si es lo que considera que hay que hacer lo haré, mi única meta es sacar la empresa adelante.

Al día siguiente hay hueco en la notaría para ir a firmar así que vamos y una vez delante del notario leen el acta de mi renuncia como administrador. Hasta aquí todo bien. Mi sorpresa viene cuando el notario dice que además acordamos vender mis participaciones en la sociedad (El 49%) por el precio de 1€ a la esposa de mi socio. Aquí saltan mis alarmas, primero pienso en quedarme callado pero finalmente logro decir algo. Yo no he ido para firmar eso sino mi renuncia como administrador. El notario viendo el percal y decide marcharse para “dejarnos que lo discutamos”. Los minutos siguientes son angustiosos, me siento acorralado y he sufrido una encerrona, como la del día anterior. De nuevo vuelve a prometerme que nada va a cambiar, que sencillamente voy a dejar de ser socio pero que incluso vamos a fijar un sistema de incentivos en función de la facturación del taller, de la web, etc. No estoy nada convencido pero en ese momento soy incapaz de pensar, sólo pienso que si no accedo él tiene la mayoría y me quedo sin trabajo desde ese preciso instante.

Debo recordar que vivo en Madrid donde no tengo más familia que algunos tíos y primos, me vine sin nada para montar el taller y además mi pareja ha estado casi dos años sin lograr encontrar empleo… El que tiene ahora es bastante precario y si yo no ingreso dinero ya podemos ir haciendo las maletas porque no sé cómo vamos a pagar el alquiler… Así que con el juicio bastante nublado (No os podéis imaginar la de veces que he intentado entender mi decisión en ese momento) accedo a firmar. Acabo de vender la mitad de mi sueño por 1€, que ni siquiera me han dado…

Volviendo al taller mi cabeza no para de dar vueltas, estoy a punto de vomitar de lo mal que me siento y cuando estamos frente a la puerta no puedo más… Lloro, es la primera vez que voy a entrar en el taller siendo como cualquier otro de la calle, nada… Mi ahora ex-socio me tranquiliza, me dice que nada ha cambiado, que yo soy necesario para la empresa e incluso que más adelante si las cosas van bien podría regresar a la sociedad. Acto seguido tenemos una charla acerca de las cosas que se podrían hacer mejor, discutimos cuestiones que he podido estar haciendo mal, muchas de ellas sin darme cuenta, o que sencillamente se podían hacer de manera distinta. En varias ocasiones le recrimino que en casi tres años de sociedad jamás tuvimos una conversación como esa, yo no nací sabiendo y si algo esperaba de mi socio, con mucha más experiencia empresarial que yo, era que me apoyara. Me siento como la esposa que de la noche a la mañana recibe la noticia de su marido de que se va a divorciar, sin saber siquiera el porqué.

De todo esto no comento nada ni a mi familia ni a mis amigos, todavía es muy reciente y tengo la cabeza hecha un lío… Al día siguiente viene corriendo el abogado de la gestoría con un montón de papeles y literalmente me dice “Corre, fírmame todo esto que es lo de tu renuncia como administrador y el alta en régimen general”. Mi coeficiente intelectual en ese momento sigue siendo el de una ameba y firmo sin mirar nada, pese a todo, sigo confiando en la palabra de mi socio, que siempre se ha jactado de que un hombre se viste por los pies, etc.

Los días siguientes estoy confundido pero trato de dejar el tema “sentimental” aparte y centrarme en mi máxima prioridad, el taller. Soy más amable que nunca con los clientes, soy rápido en dar presupuestos, soy diligente a la hora de hacer pedidos y trato de facilitarle la vida al mecánico para que no tenga falta de material. Incluso él se da cuenta y me dice que está mucho más animado porque ve que estoy a tope y no me importa mancharme las manos.

Un mes más tarde, concretamente el día 5 de noviembre llego al taller y veo al abogado junto con mi ex-socio. Sin dejarme ni sentarme me dicen que devuelva las llaves del taller, recoja mis cosas y me marche. Se me cae el mundo encima, no entiendo nada y menos viendo la evolución favorable del taller en las últimas semanas. No voy a negar que yo hubiera podido estar haciendo cosas mal o no tan bien como podía, pero precisamente ahora que todo empieza a funcionar mejor? Se limitan a insinuarme que estoy robando a la empresa y cuando exijo ver qué cosas no les cuadran se niegan en redondo, siguen acusándome de haberme llevado algo, supongo que dinero, pero no sueltan prenda.

No quiero discutir y es imposible llevarme todas mis cosas del taller, por lo que dejo las llaves sobre la mesa, me monto en la moto y me marcho. Llego a casa y vomito al darme cuenta de lo estúpido que he sido, me han engañado, si, pero es que se lo he puesto en bandeja… Cómo demonios he podido ser tan subnormal?

No puedo pensar con claridad, estoy convencido de que me dieron de baja de los autónomos y me dieron de alta en régimen general… Por lo que envío un burofax a la empresa diciendo que he sido despedido verbalmente y pidiendo confirmación por escrito, no quisiera encima que alegaran absentismo…

Acudo a la tesorería de la seguridad social y me indican que no me han dado de baja de autónomos y mucho menos dado de alta en la seguridad social tal y como me prometieron… No tiene sentido, era autónomo porque era administrador de la empresa, no puedo facturar.

Me pongo en contacto con la gestoría y se limitan a decirme que me preparan la baja (La cual tenían que haberme tramitado un mes atrás). Pregunto también qué pasa con el mes que he estado trabajando sin contrato y por supuesto sin cobrar y se limitan a esquivar el tema. Saben de sobras que puedo probar que he estado trabajando durante ese mes, me han visto decenas de clientes, proveedores, etc. Eran plenamente conscientes de mi situación irregular.

Descubro entonces que los supuestos papeles que firmé para tramitar mi baja de autónomo y alta en régimen general son en realidad una carta de baja voluntaria y una liquidación que no he recibido. Lo jodido no es que me colaran esos papeles un mes atrás, ni siquiera que yo fuera tan rematadamente estúpido como para firmarlos sin leer, sino que se han estado aprovechando un mes de mi trabajo y usándome para desligarme tranquilamente de todos los temas que yo manejaba, tales como el banco, la página web, el correo, etc. Y yo he sido tan tonto que pese a que cualquiera se lo hubiera olido ni lo sospeché, repito que confiaba en mi socio…

Otra de las jugadas que mi ex-socio me hizo fue cancelar la tarjeta SIM de mi teléfono. Número de teléfono que tengo desde hace más de 15 años y que decidí mantener al servicio de la empresa puesto que yo traía mi cartera de clientes a la nueva sociedad. Con la excusa de “la empresa ha estado pagando el teléfono” me privó de él. Afortunadamente tiempo más tarde he podido recuperarlo puesto que era realmente sencillo demostrar que me pertenecía, basta con buscarlo en Google, hay entradas de hace más de 10 años…

La última guarrada de esta persona ha sido quedarse unos paquetes de compras mías particulares (Pagadas por mi) que venían del extranjero, cuando he intentado recuperarlos se ha limitado a decirme que “mi abogado dice que puedo hacerlo”. Claro, el mismo derecho que tendría yo a robarle el coche porque no me pagó el último mes trabajado…

Seguro que me he dejado muchas cosas en el tintero, la mayoría pensaréis “como pudo ser tan tonto”, no lo sé ni yo… Por desgracia el dicho de que se aprende a base de ostias es cierto, al menos en mi caso… Y esta ha sido una y muy fuerte… No es sólo perder un sueño realizado, sino la forma de perderlo, siendo engañado de esa manera… Todavía hoy no lo comprendo, si lo que él quería era no arriesgar más y me lo hubiera dicho yo hubiera tratado de comprarle su parte, a un precio justo, no por 1€… Incluso me planteé cuando vendí el coche coger ese dinero y ponerlo en la empresa, me eché para atrás en el último momento cuando pasó todo… Y lo hubiera perdido, porque yo, que por regla general confío en los demás me hubiera limitado a hacer una transferencia o ingresarlo al taller, sin papeles ni formalismos, ya lo hubiera recuperado cuando hubiera sido, no me importaba, era mi empresa… Pero acusarme de robar en mi propia empresa me parece de lo más despreciable, creo que ni los más tontos roban en su casa.

Que podría haber hecho cosas mejor, por supuestísimo, jamás he pensado lo contrario, pero al menos tengo mi conciencia tranquila. Si de algo me arrepiento es (Además de lo obvio, juntarme con quien no debía) de haber sido tan ingenuo y dar por hecho que como tú no vas pensando en cómo joder a la gente los demás no te van a joder a ti. Pero me la apunto, a fuego, mi madre me repetía que aprendemos a base de ostias y parece que si no te las das tú mismo no terminas de comprender…

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Guardabarros trasero Puig

En el viaje de estreno a Portugal descubrí lo cerda que resulta esta moto debido a la distancia que hay de la rueda al colín. El agua de la carretera (Con su correspondiente suciedad) impacta y hace una nube que mancha todo, desde las piernas (Más la izquierda porque en el lado derecho protege el escape), el asiento, el topcase por delante… Y para el pasajero tenía pinta de ser aún peor.

Hay dos tipos de guardabarros, uno que es una especie de prolongación del original a la altura del amortiguador (Maier/Mudsling) y el que yo he montado (Puig/Wunderlich) que directamente va sobre el neumático trasero.

Aunque el modelo que he montado resulta algo más caro me daba la sensación de que protegerá más.

Espero que resuelva los problemas de la suciedad con la lluvia, ya comentaré mis impresiones cuando vuelva a llover…

El montaje es muy sencillo, basta con retirar el tornillo de la bieleta del Paralever y otro de la pinza de freno.

Lo cierto es que se ve muy robusto, el soporte que va al grupo trasero es de fundición de aluminio y muy resistente. Ojo a los que montan ruedas de tacos puesto que seguramente no les valga.

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22/01/2015: Covilhã – Coimbra – Nazaré – Óbidos

Nos despertamos y al igual que el día anterior decidimos tirar sin desayunar, ya pararíamos más adelante.

Dimos un poco de vuelta por las empinadas calles de Covilhã, y es que vaya tela de ciudad…

Al poco de salir de la ciudad ya no había tráfico y la carretera era sencillamente espectacular. Curvas y más curvas, todas con radio constante, sin sustos, asfalto perfecto, gruesto y seco… Nos lo pasamos bomba y Álvaro iba rozando con el pie en el suelo jejejeje

Faltando pocos km para Coimbra pillamos suelo mojado, lloviznaba a ratos y además había tráfico y algunas obras en la carretera pero el hecho de ir paralelos al Río Mondego y las vistas compensaban.

Finalmente llegamos a Coimbra y aparcamos en el principio de la zona peatonal próxima a la Igreja da Santa Cruz y la plaza Oito de Maio. Desayunamos en el Café Santa Cruz, que forma parte de la propia iglesia, un poco caro pero había WiFi y además el lugar tenía su encanto con los arcos y techos.

Paseamos por el centro viendo el Arc de Almedina, la Igreja de São Tiago y fuimos hasta el río Mondego. Quisimos regresar hacia el centro atravesando el Jardim Botânico y no pudimos hacerlo ya que el acceso estaba cerrado. Volvimos entonces callejeando por las callejuelas de piedra llenas de escaleras y empinadísimas.

Al final hubo suerte y terminamos justo encima de la plaza Oito de Maio y no nos costó encontrar nuestras monturas tras la caminata.

Decidimos ir por carretera nacional pero no secundaria, llovía y no nos apetecía hacer centenares de curvas en esas circunstancias, así que salimos de Coimbra por la IC3-IC2 que apenas tenían curvas. Había bastante tráfico de camiones pero también bastantes tramos con línea discontinua, por lo que pronto pudimos dejarlos atrás. También ayudó el hecho de que fuera la hora de la comida.

Aunque un poco tarde para la hora de la comida portuguesa, llegamos a Nazaré con bastante hambre e inspeccionamos los sitios del paseo marítimo. Había unas olas considerables en la playa…

Decidimos descartar los restaurantes de primera línea de playa y meternos a callejear por la parte más alejada. Pronto vimos un lugar que nos llamó la atención. Estaba vacío y la dueña estaba comiendo en una mesa, no había más carta que la pizarra que estaba en la calle y entramos.

Álvaro pidió una especie de plato combinado y yo pedí porco a alentejana, una receta típica de magro de cerdo con almejas, todo ello acompañado de patatas fritas.

Como la mujer no nos dio opción a postre (Llamado sobremesa en portugues) ni lo mencionamos, y aunque pedimos cafés con leche nos tocó un solo a cada uno, cualquiera le decía nada a la señora…

Tras la comida seguimos paseando por la playa viendo las olas enormes, y del viento que hacía ni las gaviotas volaban.

Volvimos a las motos y enfilamos la subida hacia el faro que se veía desde la playa (Farol de Nazaré). El viento era fuerte y hasta arriba llegaba agua del mar pulverizada.

Tras las fotos de rigor emprendimos el camino hacia nuestro destino final ese día, Óbidos. Por suerte no estábamos muy lejos, unos 40km. Llegamos bastante rápido y fuimos primero a nuestro alojamiento a dejar los trastos y cambiarnos. Qué sorpresa nos llevamos… Esa noche nos quedábamos en una casa rural (Casa de Campo São Rafael) y la verdad es que aunque era la reserva más cara de las que teníamos, el lugar compensó totalmente. Un entorno tranquilo y rodeado de campos, próximo al pueblo (4km escasos) y la mar de bonito.

De camino a Óbidos paramos en el impresionante Santuário do Senhor Jesus da Pedra que data de 1747.

Y luego fuimos al casco histórico de Óbidos, donde aparcamos las motos para disfrutar a pie del entramado de calles empedradas que hay dentro de las murallas.

Tras mirar los distintos restaurantes del pueblo decidimos ir a probar suerte al vecino pueblo de Caldas da Rainha, porque todo lo que vimos era demasiado turístico (Caro). No logramos encontrar más que una pizzería y algún burguer cutre, así que aprovechando que Álvaro tenía que echar combustible, nos dirigimos al Intermarché, donde había gasolinera más barata.

Compramos queso y presunto ahumado (Jamón), pan, una litrona de Sagres y alguna otra cosa para cenar en el hotel, más barato saldría.

No estuvo nada mal la cena, nos liamos a ver series (En inglés porque muchas de ellas no las doblan) y a dormir.

 

 

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21/01/2015: Braga – Serra da Estrela – Covilhã

Salimos tarde de Braga porque el despertador no sonó. Precisamente el día que teníamos más trayecto. Decidimos desayunar de camino cuando nos entrara el hambre, así que nos pusimos en marcha, bastante lentos ya que la carretera estaba bastante concurrida y cruzaba muchos pueblos.

Cuando llevábamos una hora y pico de camino paramos a desayunar en una de las muchas pastelerías que hay, dos cafés con leche y un par de bollos grandes por 2.50€, qué más se puede pedir?

Nos lloviznaba a ratitos pero por fortuna cada vez había menos tráfico, llegando a ser inexistente a partir de Amarante.

Disfrutamos muchísimo con las vistas bajando a Peso da Régua, especialmente el trayecto paralelo al Río Duero (Douro), realmente espectacular.

Proseguimos por la N2 disfrutando de las sinuosas carreteras exentas de tráfico y parando únicamente en Lamego a hacer unas fotos y estirar las piernas.

Andamos un rato en paralelo a la autovía y ya empezábamos a notar la proximidad a la sierra, además del viento, la temperatura empezaba a descender.

Atravesando Castro Daire vimos un sitio para comer que nos gustó. Entramos a ver qué tal y resultó tener un menú de 6€ consistente en sopa de primero y segundo a elegir.

Lo de la sopa nos vino de perlas, resultó ser una crema de verduras riquísima y de segundo Álvaro pidió pollo a la brasa y yo unas berenjenas rellenas al parmesano. Delicioso!

Tomamos el café y salimos sin mucha prisa, acabábamos de ver en las noticias de la cadena estatal la Serra da Estrela con mucha nieve, coches atascados y quitanieves… Preguntamos a la camarera si para ir hacia Covilhã nosotros pasábamos por la zona que se veía en las imágenes de la TV y nos dijo literalmente “Si, un poco”.

Salimos del restaurante sin casi poder movernos debido a la comilona y llegamos a Viseu sin demasiado problema. En Mangualde descubrimos que Peugeot tiene una fábrica, porque literalmente el GPS pretendía que la atravesáramos. Tras rodearla enfilamos hacia la montaña.

Pronto empezamos a ver nieve en las cunetas, la temperatura bajaba y la carretera estaba llena de sal. Con más miedo que vergüenza seguimos subiendo y nos preocupamos cuando vimos un cartel indicando que había tramos cortados. Si no era por la derecha sería por la izquierda, pero llegaríamos a nuestro destino como fuera…

La niebla hizo su aparición y llegó un punto en que circulábamos en 2ª con la visera abierta, sin ver más allá de 3m, viendo las curvas cuando ya estábamos encima e incluso sin ver al otro más que por la luz.

El suelo ya estaba bastante sucio de nieve y circulábamos sobre las marcas de los coches, pero es complicado ya que a veces se cruzan y toca pisar la nieve de la calzada… Realmente íbamos acojonados y congelados… Por fortuna poco a poco la niebla empezaba a despejar y la carretera a descender, tras unos interminables kilómetros cada vez la nieve era más “pasta” y menos hielo hasta que sólo la vimos en los márgenes de la carretera. Desde ésta pudimos disfrutar de las vistas de Manteigas, nos habíamos desviado del track previsto pero sospechábamos que donde el track marcaba era precisamente el tramo cortado por la nieve, porque no habíamos visto ningún desvío transitable.

Finalmente llegamos a Colvilhã y nos costó un par de vueltas encontrar el hotel. Y es que Colvihã es una ciudad sin ninguna calle plana, de una calle a la de encima hay desniveles de 6 y 7 pisos! Mi WP era correcto, estábamos sin saberlo en frente de la 6ª planta del hotel, pero la entrada estaba en la calle de debajo. Tras dar la vuelta Álvaro vió de refilón el cartel. Aparcamos las motos delante de la recepción bastante resguardadas y subimos a la habitación.

El Covilhã Parque Hotel es un hotel viejuno pero limpio y nos había salido barato, así que era suficiente para nosotros.

Tras cambiarnos, escribir a la familia y cotillear las redes sociales, salimos a dar una vuelta y a buscar un lugar donde cenar.

Descartamos Telepizzas y similares y entramos en el Restaurante Merendola 2, del cual había leído en TripAdvisor.

El menú consistía en los entrantes típicos de aceitunas (Riquísimas) y pan con mantequilla salsada y de nuevo en sopa de primero y el segundo a elegir. La crema era de berros y estaba espectacular, igual que el vino blanco de la casa, que le gustó hasta a Álvaro, que normalmente no bebe.

De segundo Álvaro pidió pescado a la brasa y yo pedí pescado adobado y rebozado, que resultó estar delicioso.

De postre nos contaron varias cosas pero sólo entendimos algo que llevaba leche condensada, una mousse deliciosa con sabor a galleta.

La cuenta fue lo mejor de todo, 16€.

 

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20/01/2015: Bragança – Chaves – Braga

Nos despertamos con los alrededores nevados. Desde la ventana del hotel la carretera parecía limpia, pero no teníamos claro lo que nos aguardaba.

Tras bajar a desayunar al bar donde cenamos la noche anterior nos pusimos en marcha. En cuanto nos alejamos de Bragança disminuía el escaso tráfico y la temperatura.

La carretera estaba mojada pero sin hielo, aunque nunca te puedes fiar… Además en Portugal parece que usan sal mezclada con arena, con lo cual, no íbamos demasiado tranquilos. Veníamos comentando lo raro de la forma de repartir de sal hasta que de pronto nos encontramos un camión que circulaba muy despacio, con tres operarios en la parte trasera echando sal/arena a paladas!

La zona estaba espectacular, con todos los árboles blancos, ni siquiera pudimos parar a hacer alguna foto ya que sólo el tramo central de la calzada estaba limpio de nieve, ni los arcenes ni mucho menos los apartaderos.

Aproximadamente a unos 60-70km de Bragança ya dejamos atrás la nieve y proseguimos chispeando a ratos. Durante un buen rato circulamos tras una furgoneta autóctona que conocía muy bien la carretera, nos vino de lujo para ir más tranquilos y sin sustos.

Llegamos a Chaves en un rato que había parado de lloviznar, aparcamos en el centro y primeramente fuimos a tomar un café y uno de los deliciosos bollos que se venden por todas partes en el país luso.

Tras recuperar el calor corporal cruzamos el puente romano de Aquae Flaviae, construido por el emperador Trajano a finales del s. I.

Dimos la vuelta y nos encaminamos a la parte alta de la ciudad, donde pretendíamos visitar el fuerte. No pudimos ya que ahora es un hotel de 4 estrellas (Forte de São Francisco Hotel). Volvimos pues callejeando a las motos y terminamos de ver lo poco que queda del castillo y torre del homenaje en el trayecto de salida de la ciudad.

Continuamos la ruta por la N103 disfrutando de las curvas, el asfalto estaba casi completamente seco y a excepción de algún sustillo (Coches que inexplicablemente toman las curvas por el carril contrario cuando les estás adelantando) proseguimos a buen ritmo hasta Braga, sabiendo que llegaríamos un poco pasada la hora de comer.

Entramos en la ciudad y en efecto, tal y como había visto al reservar, nuestro hotel estaba en todo el centro, justamente frente a la estación.

Bajamos las motos al aparcamiento del hotel y subimos a nuestra habitación. El hotel estaba limpio aunque en general, era viejo. El ascensor era un tanto desesperante, pero qué más queríamos? Camas limpias, céntrico y barato…

Comimos en la habitación restos del día anterior, pan, queso, embutido… Perreamos un rato, en el que a Álvaro le dio tiempo de echarse una mini-siesta con ronquidos y todo y luego salimos a pasear por el centro de Braga.

En recepción nos habían dado un plano que nos vino muy bien.

Tras pasar el arco que da acceso a la parte más antigua de la ciudad, entramos ver la Igreja da Misericórdia, que está llena de trozos de arcos y piedras más antiguas.

Continuamos caminando, vimos la torre del homenaje, el Castelo de Braga, la Cámara Municipal y el Jardim de Santa Bárbara.

De regreso, pasamos junto a la catedral (Sé de Braga) y aprovechamos para localizar un restaurante del que habíamos leído buenas críticas en TripAdvisor.

Volvimos al hotel para descansar un rato y cuando fueron horas regresamos al restaurante (Taberna do Migaitas), situado en la Rúa D. Gonçalo Pereira, 39.

No había más que un par de mesas ocupadas, pero se trataba de un martes de enero, no es el día más concurrido en los restaurantes.

Pedimos medias raciones ya que habíamos leído que eran muy generosas, Álvaro pidió bacalao (Bacalhau) y yo pedí cerdo al horno (Porco asado).

Qué decir de la cena… Espectacular! El bacalao tenía naranja (En Portugal hay más naranjos que habitantes y al menos en enero están a reventar de naranjas) por encima y un pan de maíz muy rico. Mi plato era sencillamente delicioso… El cerdo estaba blandito y tierno y las patatas deliciosas al haber absorvido el sabor de la carne y del horno.

De postre pedimos un “pudim”, postre típico de Braga consistente en una especie de tocino de cielo recubierto de caramelo líquido, empalagoso y delicioso a partes iguales.

Tras tan copiosa cena tomamos un par de infusiones, para bajar la comida… La cuenta ascendió a 40€, que teniendo en cuenta que nos pusimos como “porcos” no estuvo nada mal.

 

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19/01/2015: Salida y llegada a Portugal

Aprovechando que yo tenía una semana de vacaciones y mi amigo Álvaro tenía días pendientes del 2014, sin pensarlo mucho decidimos irnos unos días a Portugal de viaje.

La ruta sería desde el norte hasta algo más al sur del centro del país vecino, toda por carreteras secundarias, evitando autovías y sobretodo, peajes.

Como en enero no hay demasiadas horas de sol, decidimos empezar las jornadas temprano para no llegar a oscuras a los sitios, por lo que quedamos en Villalba a las 9 de la mañana. Todo hubiera sido más sencillo de no ser por la nevada que cayó la noche anterior. Cuando salí a las 8:30 a inspeccionar el panorama, me encontré la rampa del garaje helada y un coche atascado en ella. Tuve que ayudar a la dueña a montar las cadenas para poderlo sacar.

La primera en la frente, sacar la vaca con sus 260kg no iba a ser sencillo… Al final tras sacar el coche, saqué la moto con el modo RAIN activado y sin montar en ella, pisando yo por donde menos hielo había y la moto por la zona helada, no podía hacer otra cosa. Funcionó y la moto estuvo en la calle mucho antes de lo que había imaginado en un principio.

Me dirigí a la gasolinera donde había quedado con Álvaro jugándome el tipo, había más nieve en esa calle que en todo el resto de Villalba. No tuve bemoles de meterme en la gasolinera, que era una explanada de hielo. Como aún tenía combustible (Ventajas de los 30l de depósito), iniciamos la marcha tras volver a pasar por la calle más nevada del pueblo.

La N-VI estaba completamente limpia y no tuvimos ningún problema a excepción del frío por el Alto del León. La temperatura rondaba los -4ºC.

En Villacastín decidimos parar a tomar un café para intentar entrar en calor, por suerte ya empezaba a calentar el sol.

Proseguimos el camino por autovía, habíamos decidido evitarlas en Portugal, pero no importaba ganar tiempo usándolas hasta llegar a la frontera.

Pasado Zamora ya tomamos carretera comarcal y disfrutamos, hacía sol, la temperatura era fresca pero agradable y no había ni dios circulando.

Paramos a hacer unas fotos en el embalse de Villalcampo, muy cerquita ya de la frontera. La carretera era tan secundaria que cuando andábamos buscando una gasolinera para llenar antes de cruzar la frontera (El precio es más caro en Portugal, del órden de 15 céntimos) ya habíamos llegado a Miranda do Douro. Álvaro repostó y luego paramos en un supermercado (Mini Preço) donde compramos pan, queso y alguna cosa más para comer en plan perroflauta en el parking.

Tras la comida, disfrutamos como enanos en una carretera muy muy divertida, con cientos de curvas y buen asfalto por la N218.

El último tramo era más bonito todavía, con más curvas y más divertidas, pero al final se nos hizo un poco pesado debido a que había más tráfico. Además llegando a Bragança nos empezó a llover, por lo que además de la incomodidad (Tampoco fue excesiva lluvia) ya nos tocó bajar el ritmo.

Encontramos el hotel Ibis sin mayor dificultad, y es que pasamos por delante sin darnos cuenta… En el hotel nos dieron un mapa y nos señalaron el casco antiguo y tras dejar los trastos en la habitación fuimos a hacer el turista.

Bragança, capital de la región de Alto Trás-os-Montes tiene un casco antiguo con calles enteramente pavimentadas en piedra y un recinto amurallado la mar de guapo.

Aparcamos las motos en frente del castillo y paseamos tranquilamente por el casco antiguo deleitándonos con los edificios y construcciones.

Entramos en un bar muy pintoresco donde parecía reunirse la mitad de la población. Nos tomamos un par de Super Bocks, aunque yo personalmente soy más de Sagres jejeje

Regresamos ya a oscuras al hotel, nos cambiamos y tras un rato revisando correos, subiendo fotos y demás, salimos a investigar algún lugar donde cenar.

Tras una ojeada a TripAdvisor vimos que estábamos alejados de la mayoría de sitios, así que salimos a ver qué encontrábamos por las proximidades. No había mucho donde elegir así que tras un rato de dar vueltas nos decidimos por un bar.

Pedimos un par de cosas que nos llamaron la atención de la carta y que resultaron estar bastante bien, sobretodo teniendo en cuenta el precio, que fue muy barato.

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Philips X-tremeVision Moto

Hace poco fui a recoger unos repuestos y en la tienda vi esta bombilla, la Philips X-tremeVision Moto H7.

En el coche había montado las X-TremeVision H4 y el resultado era francamente bueno, así que decidí probar.

Aunque mi Adventure no monta faro principal de LED (Elegí una configuración muy atípica) debo reconocer que el halógeno da una luz muy buena y amplia, nada que ver con el faro de la F800GS, que es bastante pobre.

En cuanto coja la moto de noche comentaré impresiones.

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