Archive for February, 2015

Que pasó con Sierra Overland?

Algunos ya sabéis algo, otros aún no… He decidido escribir unas líneas, probablemente demasiadas, no tanto por los demás sino por mi mismo.

Para el que no quiera leer hasta el final el resumen es: Ya no estoy en Sierra Overland.

Para el que quiera saber un poco más, esta es la historia…

El día 2 de octubre de 2014 fui al taller como todos los días. Al cabo de 10 minutos aparecieron mi ahora ex-socio, el gestor y el abogado de la gestoría. Me indican que la situación económica de la empresa no es buena, cosa que evidentemente ya sabía y que había que aportar dinero para seguir adelante. Él está dispuesto a hacerlo pero no quiere que yo continúe como administrador de la empresa. En ese momento me preocupa mi futuro en la empresa y pregunto por ello. Tanto mi ex-socio como el abogado me indican en varias ocasiones “No te preocupes, no queremos que te marches, simplemente que si voy a meter dinero quiero tener el control”. Bueno, es más un tema de orgullo, que no lo tengo, que otra cosa. Me fío de él, es mi socio y confío plenamente en él, si es lo que considera que hay que hacer lo haré, mi única meta es sacar la empresa adelante.

Al día siguiente hay hueco en la notaría para ir a firmar así que vamos y una vez delante del notario leen el acta de mi renuncia como administrador. Hasta aquí todo bien. Mi sorpresa viene cuando el notario dice que además acordamos vender mis participaciones en la sociedad (El 49%) por el precio de 1€ a la esposa de mi socio. Aquí saltan mis alarmas, primero pienso en quedarme callado pero finalmente logro decir algo. Yo no he ido para firmar eso sino mi renuncia como administrador. El notario viendo el percal y decide marcharse para “dejarnos que lo discutamos”. Los minutos siguientes son angustiosos, me siento acorralado y he sufrido una encerrona, como la del día anterior. De nuevo vuelve a prometerme que nada va a cambiar, que sencillamente voy a dejar de ser socio pero que incluso vamos a fijar un sistema de incentivos en función de la facturación del taller, de la web, etc. No estoy nada convencido pero en ese momento soy incapaz de pensar, sólo pienso que si no accedo él tiene la mayoría y me quedo sin trabajo desde ese preciso instante.

Debo recordar que vivo en Madrid donde no tengo más familia que algunos tíos y primos, me vine sin nada para montar el taller y además mi pareja ha estado casi dos años sin lograr encontrar empleo… El que tiene ahora es bastante precario y si yo no ingreso dinero ya podemos ir haciendo las maletas porque no sé cómo vamos a pagar el alquiler… Así que con el juicio bastante nublado (No os podéis imaginar la de veces que he intentado entender mi decisión en ese momento) accedo a firmar. Acabo de vender la mitad de mi sueño por 1€, que ni siquiera me han dado…

Volviendo al taller mi cabeza no para de dar vueltas, estoy a punto de vomitar de lo mal que me siento y cuando estamos frente a la puerta no puedo más… Lloro, es la primera vez que voy a entrar en el taller siendo como cualquier otro de la calle, nada… Mi ahora ex-socio me tranquiliza, me dice que nada ha cambiado, que yo soy necesario para la empresa e incluso que más adelante si las cosas van bien podría regresar a la sociedad. Acto seguido tenemos una charla acerca de las cosas que se podrían hacer mejor, discutimos cuestiones que he podido estar haciendo mal, muchas de ellas sin darme cuenta, o que sencillamente se podían hacer de manera distinta. En varias ocasiones le recrimino que en casi tres años de sociedad jamás tuvimos una conversación como esa, yo no nací sabiendo y si algo esperaba de mi socio, con mucha más experiencia empresarial que yo, era que me apoyara. Me siento como la esposa que de la noche a la mañana recibe la noticia de su marido de que se va a divorciar, sin saber siquiera el porqué.

De todo esto no comento nada ni a mi familia ni a mis amigos, todavía es muy reciente y tengo la cabeza hecha un lío… Al día siguiente viene corriendo el abogado de la gestoría con un montón de papeles y literalmente me dice “Corre, fírmame todo esto que es lo de tu renuncia como administrador y el alta en régimen general”. Mi coeficiente intelectual en ese momento sigue siendo el de una ameba y firmo sin mirar nada, pese a todo, sigo confiando en la palabra de mi socio, que siempre se ha jactado de que un hombre se viste por los pies, etc.

Los días siguientes estoy confundido pero trato de dejar el tema “sentimental” aparte y centrarme en mi máxima prioridad, el taller. Soy más amable que nunca con los clientes, soy rápido en dar presupuestos, soy diligente a la hora de hacer pedidos y trato de facilitarle la vida al mecánico para que no tenga falta de material. Incluso él se da cuenta y me dice que está mucho más animado porque ve que estoy a tope y no me importa mancharme las manos.

Un mes más tarde, concretamente el día 5 de noviembre llego al taller y veo al abogado junto con mi ex-socio. Sin dejarme ni sentarme me dicen que devuelva las llaves del taller, recoja mis cosas y me marche. Se me cae el mundo encima, no entiendo nada y menos viendo la evolución favorable del taller en las últimas semanas. No voy a negar que yo hubiera podido estar haciendo cosas mal o no tan bien como podía, pero precisamente ahora que todo empieza a funcionar mejor? Se limitan a insinuarme que estoy robando a la empresa y cuando exijo ver qué cosas no les cuadran se niegan en redondo, siguen acusándome de haberme llevado algo, supongo que dinero, pero no sueltan prenda.

No quiero discutir y es imposible llevarme todas mis cosas del taller, por lo que dejo las llaves sobre la mesa, me monto en la moto y me marcho. Llego a casa y vomito al darme cuenta de lo estúpido que he sido, me han engañado, si, pero es que se lo he puesto en bandeja… Cómo demonios he podido ser tan subnormal?

No puedo pensar con claridad, estoy convencido de que me dieron de baja de los autónomos y me dieron de alta en régimen general… Por lo que envío un burofax a la empresa diciendo que he sido despedido verbalmente y pidiendo confirmación por escrito, no quisiera encima que alegaran absentismo…

Acudo a la tesorería de la seguridad social y me indican que no me han dado de baja de autónomos y mucho menos dado de alta en la seguridad social tal y como me prometieron… No tiene sentido, era autónomo porque era administrador de la empresa, no puedo facturar.

Me pongo en contacto con la gestoría y se limitan a decirme que me preparan la baja (La cual tenían que haberme tramitado un mes atrás). Pregunto también qué pasa con el mes que he estado trabajando sin contrato y por supuesto sin cobrar y se limitan a esquivar el tema. Saben de sobras que puedo probar que he estado trabajando durante ese mes, me han visto decenas de clientes, proveedores, etc. Eran plenamente conscientes de mi situación irregular.

Descubro entonces que los supuestos papeles que firmé para tramitar mi baja de autónomo y alta en régimen general son en realidad una carta de baja voluntaria y una liquidación que no he recibido. Lo jodido no es que me colaran esos papeles un mes atrás, ni siquiera que yo fuera tan rematadamente estúpido como para firmarlos sin leer, sino que se han estado aprovechando un mes de mi trabajo y usándome para desligarme tranquilamente de todos los temas que yo manejaba, tales como el banco, la página web, el correo, etc. Y yo he sido tan tonto que pese a que cualquiera se lo hubiera olido ni lo sospeché, repito que confiaba en mi socio…

Otra de las jugadas que mi ex-socio me hizo fue cancelar la tarjeta SIM de mi teléfono. Número de teléfono que tengo desde hace más de 15 años y que decidí mantener al servicio de la empresa puesto que yo traía mi cartera de clientes a la nueva sociedad. Con la excusa de “la empresa ha estado pagando el teléfono” me privó de él. Afortunadamente tiempo más tarde he podido recuperarlo puesto que era realmente sencillo demostrar que me pertenecía, basta con buscarlo en Google, hay entradas de hace más de 10 años…

La última guarrada de esta persona ha sido quedarse unos paquetes de compras mías particulares (Pagadas por mi) que venían del extranjero, cuando he intentado recuperarlos se ha limitado a decirme que “mi abogado dice que puedo hacerlo”. Claro, el mismo derecho que tendría yo a robarle el coche porque no me pagó el último mes trabajado…

Seguro que me he dejado muchas cosas en el tintero, la mayoría pensaréis “como pudo ser tan tonto”, no lo sé ni yo… Por desgracia el dicho de que se aprende a base de ostias es cierto, al menos en mi caso… Y esta ha sido una y muy fuerte… No es sólo perder un sueño realizado, sino la forma de perderlo, siendo engañado de esa manera… Todavía hoy no lo comprendo, si lo que él quería era no arriesgar más y me lo hubiera dicho yo hubiera tratado de comprarle su parte, a un precio justo, no por 1€… Incluso me planteé cuando vendí el coche coger ese dinero y ponerlo en la empresa, me eché para atrás en el último momento cuando pasó todo… Y lo hubiera perdido, porque yo, que por regla general confío en los demás me hubiera limitado a hacer una transferencia o ingresarlo al taller, sin papeles ni formalismos, ya lo hubiera recuperado cuando hubiera sido, no me importaba, era mi empresa… Pero acusarme de robar en mi propia empresa me parece de lo más despreciable, creo que ni los más tontos roban en su casa.

Que podría haber hecho cosas mejor, por supuestísimo, jamás he pensado lo contrario, pero al menos tengo mi conciencia tranquila. Si de algo me arrepiento es (Además de lo obvio, juntarme con quien no debía) de haber sido tan ingenuo y dar por hecho que como tú no vas pensando en cómo joder a la gente los demás no te van a joder a ti. Pero me la apunto, a fuego, mi madre me repetía que aprendemos a base de ostias y parece que si no te las das tú mismo no terminas de comprender…

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Guardabarros trasero Puig

En el viaje de estreno a Portugal descubrí lo cerda que resulta esta moto debido a la distancia que hay de la rueda al colín. El agua de la carretera (Con su correspondiente suciedad) impacta y hace una nube que mancha todo, desde las piernas (Más la izquierda porque en el lado derecho protege el escape), el asiento, el topcase por delante… Y para el pasajero tenía pinta de ser aún peor.

Hay dos tipos de guardabarros, uno que es una especie de prolongación del original a la altura del amortiguador (Maier/Mudsling) y el que yo he montado (Puig/Wunderlich) que directamente va sobre el neumático trasero.

Aunque el modelo que he montado resulta algo más caro me daba la sensación de que protegerá más.

Espero que resuelva los problemas de la suciedad con la lluvia, ya comentaré mis impresiones cuando vuelva a llover…

El montaje es muy sencillo, basta con retirar el tornillo de la bieleta del Paralever y otro de la pinza de freno.

Lo cierto es que se ve muy robusto, el soporte que va al grupo trasero es de fundición de aluminio y muy resistente. Ojo a los que montan ruedas de tacos puesto que seguramente no les valga.

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